Vivimos en la era del olvido. El pasado es apenas una molestia y, poco a poco, empieza a ser una molestia fácil de modificar. 
LEILA GUERRIERO, El País, 18 de abril de 2026.
Prestar atención es el superpoder más grande.
SAMANTHA SCHWEBLIN, El País, entrevista de Álex Vicente, 4 de abril de 2926.
La tradición es la fuente de la constancia, es la voz de la eternidad que habla en una lengua u otra. 
ROSA CHACEL, Alcancía vuelta, 1982.
¿Qué importa no saber el sentido de la vida, cuando hemos pasado la vida buscándolo?
VICTORIA OCAMPO, Testimonios. Décima Serie. 1975-1977, 1977.
Comprendí lo fácil que es deshacerse de las cosas, que lo importante es lo que a una no le pueden robar.
ÁNGELA VALLVEY, Muerte entre poetas, 2008.
No hay nada que tranquilice tanto como quince minutos de buen llanto y buen sollozo.
CARMEN RICO-GODOY, Cómo ser una mujer y no morir en el intento, 1990.
El heroísmo es un culto al asesinato.
ÁNGELES MASTRETTA, Mal de amores, 1996.
Encuentro que el género humano es execrable en general y los hombres, por su orgullo y desmedida ambición, en particular.
BEGOÑA ARANGUREN, Memorias de Emanuela de Dampierre, 2003.
Amar.
Como cuando la nieve
se vuelve transparente
al contacto con la mano.

EVA KALO, @ive_kalo_c en Instagram, 2026.
Lo más lejano está a una sonrisa de distancia.
EVA KALO, @ive_kalo_c en Instagram, 2026.
Si quieres llegar a alguna parte, haz las preguntas correctas.
SONIA FERNÁNDEZ-VIDAL, La puerta de los siete cerrojos, 2011.
Cuando alguien tiene la humildad de escuchar -primitivo e indispensable signo de inteligencia-, es capaz de aprender algo de casi todo el mundo.
BEGOÑA ARANGUREN, Memorias de Emanuela de Dampierre, 2003.
Me arrepiento de no haber cometido mejores errores.
ÁNGELA VALLVEY, LaRazón.es, 19 de marzo de 2016.
Todos nos dejamos engañar a la vez, y no porque seamos tontos, sino porque las buenas personas son fáciles de engañar.
ALMUDENA GRANDES, El corazón helado, 2007.
La mentira supone intención de engañar; el error es la apasionada voluntad de acertar.
MARÍA MARTÍNEZ SIERRA, Una mujer por caminos de España, 1989.
La vacuna contra el divorcio son las pequeñas separaciones en perfecta paz.
ROSA CHACEL, en Confesionario, de Juan Iborra, 2001.
Las fuerzas del espíritu no bastan; cuando las fuerzas físicas flaquean, el espíritu va en angarillas; hay que cuidar lo físico como lo moral.
VICTORIA KENT, Cuatro años en París, 1940-1944, 2007.
El viaje hacia el amor también es conocimiento.
CLARA JANÉS, El País, 6 de noviembre de 2015.
El bolso es ese lugar donde metes tu mundo.
ISABEL SARTORIUS, ABC, 22 de septiembre de 2007.
La máxima característica de los que detentan y aman el poder: la arbitrariedad.
ESTHER TUSQUETS, Confesiones de una editora poco mentirosa, 2005.
La alegría me había hecho fuerte, porque me había enseñado que no existe trabajo, ni esfuerzo, ni culpa, ni problemas, ni pleitos, ni siquiera errores que no merezca la pena afrontar cuando la meta, al fin, es la alegría.
ALMUDENA GRANDES, El corazón helado, 2007.
Ingresar en la sociedad de los adultos cuesta un precio: sangre, jirones de uno mismo.
CONCHA ALÓS, Las hogueras, 1964.
La guitarra es como el hilo conductor absoluto de lo que hacemos, me fascina porque tiene que estar en sintonía con el cante y a la vez con el baile. Me doy cuenta de que las veces que mejor he bailado es porque había un guitarrista impresionante acompañándome que me ha puesto una alfombra de oro en el suelo y me ha guiado.
YINKA ESI GRAVES, entrevista de Elena García, 2020.
Dejé de hacer castings hace años porque son muy exclusivos, no son anuncios públicos a los que puedes presentarte. En mi caso, tienen que buscar a una negra para que me incluyan. Si no se da por supuesto que es para personas blancas. O como cuando te dicen en una película: “ven y haz de africano”, lo que ellos entienden que es el estereotipo del africano, que es el migrante, el migrante en situación más irregular. También una persona con un bajo nivel de estudios, económicamente pobre, con inocencia en el carácter, alegría, con una sonrisa siempre, y la fuerza también. Es un poco la idea de la mamá África, es alegre, es fuerte…
SILVIA ALBERT SOPALE, entrevista de Elena García, 2020.
El silencio es el inicio del pensamiento. ¿Lo oyes?
ANA URKIZA, Un hermoso lugar la felicidad, 2018.
Los mayores cambios los provocan las revoluciones que provocamos para quedarnos como antes.
ANA URKIZA, Un hermoso lugar la felicidad, 2018.

Me he encontrado con la perfección y no la he reconocido. Estaba muy cambiada.
ANA URKIZA, Un hermoso lugar la felicidad, 2018.
Las cosas inútiles, si son bonitas, sirven para algo ¿no? Aunque no sea más que para alegrarse de verlas.
ALMUDENA GRANDES, Las tres bodas de Manolita, 2014.
Primero eliminaremos a los subversivos; después a sus cómplices; luego a sus simpatizantes; por último, a los indiferentes y a los tibios.
ALMUDENA GRANDES, Los pacientes del doctor García, 2017.
En este puto país ya se sabe que nunca podemos tener un término medio. Aquí, o la revolución o el convento, no hay más cáscaras.
ALMUDENA GRANDES, Los pacientes del doctor García, 2017.
Los churros se cayeron al suelo cuando me abrazó, y no hicieron ruido. Tampoco hizo ruido lo que hasta entonces había sido mi vida, pero se cayó al suelo, igual que ellos. 
ALMUDENA GRANDES, Atlas de geografía humana, 1998.
Antes de dormirme del todo, me di cuenta de que me estaba tapando con una colcha. Después se fue con el cenicero en la mano y me besó en la sien. De lo que sí me arrepiento fue de haberme puesto de lado, fíjate, porque pensé que, si hubiera estado boca arriba, me habría besado en los labios.
ALMUDENA GRANDES, La madre de Frankenstein, 2020.
Un fracaso compartido une más que una victoria común.
ALMUDENA GRANDES, La madre de Frankenstein, 2020.
Luego alcancé a comprender que el tiempo nunca se gana, y que nunca se pierde, que la vida se gasta, simplemente.
ALMUDENA GRANDES, Malena es un nombre de tango, 1994.
¿Sabes cuál es la única diferencia entre una mujer débil y una mujer fuerte, Malena? —me preguntó Magda, y yo negué con la cabeza—. Que las débiles siempre se pueden montar en la chepa de la fuerte que tengan más a mano para chuparle la sangre, pero las fuertes no tenemos ninguna chepa en la que montarnos.
ALMUDENA GRANDES, Malena es un nombre de tango, 1994.
Siempre queda una tristeza nueva por conocer, y un trapo roto y sucio para torearla.
ALMUDENA GRANDES, Los aires difíciles, 2002.
La verdad es solo la parte de la verdad que nos conviene.
ALMUDENA GRANDES, El lector de Julio Verne, 2012.
Ser una mujer es tener piel de mujer, dos cromosomas X y la capacidad de concebir y alimentar a las crías que engendra el macho de la especia. Y nada más, porque todo lo demás es cultura.
ALMUDENA GRANDES, Malena es un nombre de tango, 1994.
—Hay que ser muy valiente para pedir ayuda, ¿sabes? Pero hay que ser todavía más valiente para aceptarla.
ALMUDENA GRANDES, Los besos en el pan, 2015.
La autocompasión es una droga muy dura.
ALMUDENA GRANDES, Las edades de Lulú, 1989.
He vivido casi medio siglo, he pasado por tragos mucho peores, y he aprendido que sólo cuentan dos cosas. Una, y esto es lo más importante —se inclinó hacia delante y tomó mis manos para apretarlas entre las suyas—, que nadie te va a poder quitar en tu vida lo que has bailado ya. Y dos, que a pesar de las apariencias, no pasa nada. Nadie mata a nadie, nadie se suicida, nadie se muere de pena, y nadie llora más de tres días seguidos. A las dos semanas todos vuelven a engordar y a comer con apetito, te lo digo en serio. Si no fuera así, la vida se habría extinguido en este planeta hace varios milenios. Piénsalo y te darás cuenta de que tengo razón.
ALMUDENA GRANDES, Malena es un nombre de tango, 1994.
Los parámetros de belleza imperantes desde la blanquitud pasan por la esbeltez, el refinamiento de las formas, una talla y una estatura adecuadas. El sistema de tallas y peso que usa la medicina y que, a partir de ella, define como erradas, como corregibles, a ciertas corporalidades, por supuesto que es occidental. Y se usa en todo el mundo, se universaliza, esta es una operación básica del colonialismo. La belleza legítima de un cuerpo es una belleza blanca y el deseo también se construye desde ahí.
LUCRECIA MASSON, entrevista de Elena García, 2019.

El sistema de tallas y medidas es parte de una construcción histórica también, surge en un momento concreto, en la Revolución Industrial en Inglaterra y de la mano de la antropometría, disciplina destinada a medir huesos y cráneos en esos otros mundos que Europa invadía. Esta misma antropometría, inventada para justificar la inferioridad racial y aplicar desde ahí el racismo científico, es la que también va a medir cuáles son los cuerpos correctos, es decir va a inventar las medidas correctas de un cuerpo.
LUCRECIA MASSON, entrevista de Elena García, 2019.
Ninguna tradición étnica en Guinea es tolerante con la mujer, ninguna. Cuando llega el régimen colonial encuentra a la mujer ya oprimida por el patriarcado de las diferentes etnias. El régimen colonial trae consigo el cristiano-catolicismo y se vuelve a aumentar la opresión. Esa es la doble opresión. Entonces da igual: te asomas allí, opresión, te asomas allá, opresión igualmente. No hay manera de escaparse.
MELIBEA OBONO, entrevista de Elena García, 2019.
Ella me ha dicho que, cuando termine la danza, a la luz del alba, correremos todos al arroyo sagrado para bañarnos y que, después de que haya dejado todos mis pecados correr río abajo, debo regresar corriendo al pueblo, sin volver la vista atrás, pase lo que pase, porque si vuelvo la cabeza todo habrá sido inútil y, además, todos los pecados de los otros se quedarán en mí.
MARÍA NSUÉ ANGÜE, Ekomo, 1985.
Llora, llora mujer tu desgracia... Que lloren todas las mujeres juntas. Por cualquier motivo. ¿Por qué no han de llorar las mujeres, si sus vidas no son sino muertes?
MARÍA NSUÉ ANGÜE, Ekomo, 1985.
Me dijeron que no podía ir al cielo sin estar bautizado, y he aquí que no existe un lugar llamado cielo o infierno. Cada ser humano es su propio cielo o su propio infierno. Cada individuo es un poco de Dios y un poco de demonio.
MARÍA NSUÉ ANGÜE, Ekomo, 1985.
El patriarcado es matar a una mujer manteniéndola viva.
MELIBEA OBONO, entrevista de Elena García, 2019.
El presente reorganiza el pasado. Nunca contamos la historia completa porque una vida no es una historia; es una Vía Láctea entera de acontecimientos y constantemente estamos seleccionando constelaciones de ella para que encajen con quiénes somos y dónde estamos.
REBECCA SOLNIT, Lo lejano cercano, 2013.
Un libro es un corazón que solo late en el pecho de otro.
REBECCA SOLNIT, Lo lejano cercano, 2013.
En su novela Regeneración, Pat Barker escribe sobre un médico que «sabía de sobra que muy a menudo, en las etapas iniciales del cambio o la curación, se producía el deterioro. Si uno abría una crisálida, encontraba un gusano podrido. Lo que nunca encontraría era esa criatura mítica, medio gusano, medio mariposa, símbolo del alma humana para aquellos cuya mentalidad los lleva a buscar esa clase de símbolos. No, el proceso de transformación consistía casi por entero en descomposición».
REBECCA SOLNIT, Una guía sobre el arte de perderse, 2005.
Caminar... es la forma en la que el cuerpo se mide a sí mismo contra la tierra.
REBECCA SOLNIT, Wanderlust: Una historia del caminar, 2000.
La mayor parte de las mujeres luchan en dos frentes en las guerras: uno que depende de cuál sea el motivo en discusión y otro por el simple derecho a hablar, a tener ideas, a que se reconozca que están en posesión de hechos y verdades, a tener valor, a ser un ser humano.
REBECCA SOLNIT, Los hombres me explican cosas, 2014.
Algunas mujeres son suprimidas poco a poco, algunas de un plumazo. Algunas reaparecen. Cada mujer que aparece debe enfrentarse a las fuerzas que querrían hacerla desaparecer. Lucha contra aquellas fuerzas que relatarían en su lugar su propia historia, que la borrarían de la historia, de la genealogía, de los derechos del hombre, del imperio de la ley. La capacidad de contar tu propia historia, sea en palabras o en imágenes, ya supone una victoria o una rebelión.
REBECCA SOLNIT, Los hombres me explican cosas, 2014.
El arte no consiste en olvidar, sino en dejar ir. Y cuando todo lo demás se ha ido, puedes enriquecerte con la pérdida.
REBECCA SOLNIT, Una guía sobre el arte de perderse, 2005.
Poesía

El poema no se lee,
se merece.

EVA KALO, @ive_kalo_c en Instagram, 2026.
Una vez dije que las estrellas son dadas y las constelaciones las hacemos; las estrellas son las estrellas, existen desde mucho antes que los seres humanos evolucionaran, pero cuando dibujamos un oso, una reina en su silla, un escorpión en el cielo, creamos relatos, creamos cultura humana. Para mí, la no ficción consiste en elegir una constelación.
REBECCA SOLNIT, entrevista de Manuel Vicuña, 2024.
Vivimos de relatos tal como vivimos del aire. Hay relatos que funcionan como jaulas y prisiones, nos impiden ver nuestras propias posibilidades, movernos libremente por el mundo. Hay otros relatos que nos liberan y nos invitan a nuestro propio poder, a conectarnos con la esperanza y la posibilidad.
REBECCA SOLNIT, entrevista de Manuel Vicuña, 2024.
Soy eternamente fiel a los recuerdos; nunca seré fiel a los hombres. 
LOU ANDREAS-SALOMÉ, Mi vida, 1979.
El poema debe ser pasión, inteligencia. Creo yo que es la manera de pensar pero con el corazón.
ELENA PONIATOWSKA, Palabras cruzadas, 1961.
El poema debe ser vivencia. Si no es carne y sangre y huesos de uno mismo, no creo que valga la pena. Claro que se puede elaborar intelectualmente un poema, pero ya no es un poema.
ELENA PONIATOWSKA, Palabras cruzadas, 1961.
Gilberto lo dijo en el Campo: Nosotros siempre estamos armados con nuestros ideales. El 2 de octubre no teníamos otras armas. Solo anhelos e ideas que, para el gobierno, son más peligrosas que las balas. Una bala mata a un hombre. Una idea revolucionaria despierta a cientos o a miles de personas.
ELENA PONIATOWSKA, La noche de Tlatelolco, 1971.
Un joven es siempre una incógnita. Matarlo es matar la posibilidad del misterio, todo lo que hubiera podido ser, su extraordinaria riqueza, su complejidad.
ELENA PONIATOWSKA, La noche de Tlatelolco, 1971.
La finalidad de la vida no es prosperar sino transformarse. Cuando uno se lanza a lo desconocido se salva.
ELENA PONIATOWSKA, Leonora, 2012.
La escritura cuida el centro de los espejismos.
CHANTAL MAILLARD en Fuegos de palabras, ed. de Carmen Camacho, 2018.