No sucumbir al deseo de dejar huella. Convertir la escritura en este pentagrama que trazamos en la arena con el dedo del pie cuando anochece. Así, desalentado: privado de aliento y de morada, menguará el dolor hasta ausentarse.
CHANTAL MAILLARD en Fuegos de palabras, ed. de Carmen Camacho, 2018.