Por la noche casi siempre leo a Pushkin. Luego tomo una pastilla para dormir y vuelvo a leer, porque las pastillas no hacen efecto. Tomo otra pastilla para dormir y pienso en Pushkin. Si lo conociera, le diría lo maravilloso que es, cómo todos lo recordamos, cómo he vivido para él toda mi vida... Entonces me duermo y sueño con Pushkin. Camina con un bastón por el bulevar Tverskoy. Corro hacia él, gritando. Se detiene, me mira, hace una reverencia y dice: «Déjame en paz, vieja... ¡No sabes lo harto que estoy de ti y de tu amor!».
FAINA RANEVSKAYA, Wikiquote en ruso, 2005.