Durante mi vida, apenas me he acercado a aquellos hombres a quienes otros llaman grandes. Ellos tampoco me buscaron. Por mi parte huí de ellos, entristecida porque su renombre solo los hacía palidecer, ya preocupados por seguir su propio molde y parecerse a sí mismos.
COLETTE, Mis aprendizajes, 1936.