Mira, tesoro, por lo que yo he sido capaz de ver, aquí el que manda en todo es el hombre blanco. A lo mejor, allá lejos al otro lado del mar, hay algún lugar donde los negros son los que tienen el poder. Pero nosotros lo único que sabemos es lo que vemos. O sea que el hombre blanco tira la carga al suelo y le dice al negro que la recoja. Y el negro la recoge porque no tiene má remedio, pero él no la acarrea.
ZORA NEALE HURSTON, Sus ojos miraban a Dios, 1937.