No debemos engañarnos al respecto: las penas cantadas ya son penas calmadas. No es mientras estemos atrapados en la sensación que seremos capaces de expresarla. Debemos distanciarnos de nosotros mismos y mirarnos desde lejos y con perspectiva. Solo nos vemos verdaderamente desde la distancia del recuerdo.
LOUISE ACKERMANN, Pensamientos de una mujer solitaria, 1903.